Vuelta al cole: señales de que tu hijo puede necesitar apoyo psicológico

Septiembre es, para muchas familias, el mes en el que algo que llevaba tiempo gestándose se hace visible. El niño que lleva tres semanas con dolor de barriga antes de salir de casa. El que duerme mal desde que empezó el curso. El que ha cambiado de humor de una forma que no termina de encajar con el cansancio normal de la vuelta a la rutina.
Los padres suelen saberlo antes de que nadie más lo vea. Esa sensación de que algo no va bien, aunque no sepan todavía cómo nombrarlo.

Adaptación o algo más: cómo distinguirlos

Es completamente normal que los primeros días de septiembre sean más difíciles. El cambio de rutina, el reencuentro con el entorno escolar, la separación de los padres en los más pequeños, todo esto requiere un tiempo de ajuste.
El problema aparece cuando ese malestar no mejora con el tiempo. Si pasadas dos o tres semanas el niño sigue resistiéndose a ir al colegio, sigue con quejas físicas sin causa médica, sigue sin dormir bien o ha cambiado su forma de relacionarse de manera significativa, ya no estamos hablando solo de adaptación.

Señales que merecen atención

Resistencia persistente a ir al colegio, más allá de los primeros días. Quejas físicas recurrentes, dolores de barriga o de cabeza, sin explicación médica. Cambios bruscos en el humor o en el comportamiento que no mejoran con el paso de las semanas. Dificultades para dormir, pesadillas o miedo a quedarse solo. Aislamiento social o comentarios repetidos sobre problemas con los compañeros. Bajada del rendimiento escolar en un niño que antes no tenía dificultades.
Ninguna de estas señales por sí sola determina nada. Pero cuando varias de ellas aparecen juntas y se mantienen en el tiempo, merece la pena consultarlo con un profesional.

Por qué septiembre lo "saca todo a la luz"

El verano actúa como un paréntesis. Sin la estructura del colegio, sin la exigencia de rendir, muchas dificultades quedan en segundo plano. Cuando vuelve el curso, vuelven también con ellas, a veces con más intensidad que antes.
Es por eso que septiembre es uno de los meses en los que más consultas recibimos en Clínica Ceilán. No porque los problemas hayan empezado en septiembre, sino porque es cuando se hacen más evidentes.

¿Qué pueden hacer los padres?

Observar sin minimizar lo que el niño siente. Escuchar sin juzgar. Y cuando hay dudas que persisten, no esperar a que el problema sea muy grande para pedir orientación.
Cuanto antes se entiende qué está pasando, más fácil y más eficaz es el proceso de intervención.
En Clínica Ceilán, acompañamos a niños, adolescentes y familias en San Sebastián de los Reyes cuando la vuelta al cole se hace cuesta arriba. Evaluamos lo que está ocurriendo, trabajamos directamente con el niño y orientamos a los padres con herramientas concretas para el día a día. Si algo de lo que has leído te resuena, estamos a tu disposición.
 
Equipo de psicología de Clínica Ceilán. 
Centro Sanitario Oficial CS20140.
San Sebastián de los Reyes, Madrid.
Carla Timbis
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